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martes, 23 de noviembre de 2010

QUE ES LA PROGRAMACIÓN POSITIVA

Este modelo se basa en la premisa de que la conducta tiene una función y, en consecuencia, se presenta en ciertas condiciones donde podría ser una respuesta a estímulos aversivos.

Las estrategias de modificación de conducta se denominan como:
  • reforzamiento diferencial de otras conductas
  • reforzamiento diferencial de conductas alternativas
  • reforzamiento diferencial de bajas tasas de respuesta
  • control de estímulos

Explican también los aspectos legales y éticos para el uso de estrategias de manejo positivas, en contextos significativos, apropiados para la edad, funcionales y basados en un programa comunitario.

Los programas positivos comienzan con la elaboración del análisis funcional en la conducta. Este análisis funcional responde a las características de qué, cómo, dónde, cuándo, con quién, quién y por qué, así como a las consideraciones ecológicas, comunicativas, curriculares e instruccionales de la conducta del individuo y tiene como meta el desarrollo de habilidades funcionales y apropiadas en relación con el contexto y situación en la que se presenten las conductas problemáticas. Otro objetivo es la enseñanza de habilidades de tolerancia y enfrentamiento como parte de la programación positiva.

Las estrategias de programación positiva más utilizadas son: reforzamiento diferencial de otras conductas, enseñanza amable y terapia redirectiva.

  <span>Reforzamiento diferencial de otras conductas</span>
Las ventajas de esta estrategia son la falta de contraste conductual en la generalización, los pocos efectos colaterales, la generalización y rapidez de efectos y la validación social.
Las precauciones a tener en cuenta son que respuestas no identificadas específicamente sean reforzadas accidentalmente y es posible que conductas no conocidas se refuercen.

  Enseñanza amable
El propósito de compartir valores y el papel del cuidador son de interés primordial para el programa.
Uno de los objetivos principales es hacer que el reforzar suceda, pues reforzar permite y nos capacita para la enseñanza del valor de la presencia humana, de la interacción y de la participación.
En esta estrategia tienen importancia dos términos que hacen posible el reforzamiento: ignorar y redirigir. Ignorar significa dar poco valor, tanto como sea posible, a la conducta inapropiada o destructiva. Redirigir significa guiar a la persona hacia las interacciones reforzantes de tal forma que sustituyan las conductas inapropiadas y negativas.

  Terapia redirectiva
Tiene el objetivo de enseñar a los niños con trastornos severos del desarrollo de habilidades de autocontrol, proporcionándoles una  herramienta para desenvolverse y controlar su conducta de acuerdo con su edad y en el ambiente o contexto en el que estén.
Tiene como finalidad enseñar al individuo la expresión de sentimientos, necesidades y emociones de una forma apropiada para su edad y que sea funcional para él mismo y para los que le rodean.
Utiliza las técnicas de programación positiva, reforzamiento diferencial de otras conductas y enseñanza amable como base teórico-práctica. El análisis funcional de la conducta, la elección de una conducta meta apropiada como alternativa por reforzar y la utilización de las estrategias de ignorar, redirigir y reforzar apoyan el logro de la terapia.


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