Buscar

martes, 27 de septiembre de 2011

Los hermanos de niños con síndrome de Asperger o Autismo


Con una actitud saludable, los hermanos pueden llegar a ser los mejores aliados de los padres en el cuidado de los niños con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento. Pueden ser también sus mejores amigos, servirles de modelo de comportamiento y ayudarlos a comprender el mundo social. Finalmente, si son felices y se sienten apoyados, los hermanos contribuyen claramente al bienestar de toda la familia.
Para algunos niños  que tienen hermanos con necesidades especiales, esto no parece ser causa de demasiada preocupación. Una joven recientemente citada en un informe de carácter nacional comentó que debido precisamente a que su hermano tenía necesidades especiales, no importaba lo que ella tuviese que hacer por él. Su amor inquebrantable por su hermano autista y su franqueza con los compañeros de éste hicieron que la tarea le resultara insignificante. Por desgracia, para muchos hermanos, un niño con necesidades especiales representa un montón de desafíos familiares, sociales y personales.

La comunicación con los hermanos
Los principios fundamentales para conducirse con los hermanos de niños con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento son, la honradez, la educación y la amplitud de mente. Su niño  se hará seguramente mil preguntas sobre su hermano con síndrome Asperger  o Autista: ¿por qué no me habla? ¿Por qué hace esas cosas raras?, ¿cómo es que no quiere jugar conmigo? ¿Me odia?, ¿puede pegarme el autismo? ¿Tiene  síndrome de Asperger porque me peleé a golpes con él cuando era pequeño? Cuanto mejor comprenda el autismo su hijo  más entenderá a su hermano y menos probable será que se inquiete con ideas  erróneas como la del contagio o la de que hay sucesos que lo provocan. Procure encontrar tiempo para conversar  con su hijo de forma abierta, honrada y sin prejuicios sobre sus sentimientos, positivos o negativos, al respecto de su hermano con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento. En estas conversaciones haga  que su hijo repase sus propias experiencias en casa o en el colegio ¿cuáles son las cosas que no entiende? ¿Qué aspectos positivos o negativos ha encontrado últimamente en el hecho de tener un hermano con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento?
Como padre, usted puede dar un excelente ejemplo siendo positivo y aceptando las necesidades de su hijo especial, pero también dejando claro que a veces son inevitables la frustración u otros sentimientos negativos.
Una estrategia positiva para facilitar la comunicación con su hijo  es hacerlo partícipe de los debates acerca de cómo ayudar mejor a su hijo con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento. Esto no resulta apropiado para niños de cualquier nivel de desarrollo, pero los niños mayores y los adolescentes pueden aportar interpretaciones magníficas acerca de los sentimientos de sus hermano(s) con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento y sobre las causas de sus comportamientos. Como su igual, el hermano puede tener ideas interesantes sobre estrategias de socialización o sobre situaciones concretas en el colegio. Incluyendo a su hijo  en el proceso, puede favorecer la unidad familiar y evitar que nadie se sienta excluido.

Sentimientos de culpa y responsabilidad excesiva
Algunos hermanos de niños con necesidades especiales pueden ser excesivamente exigentes para consigo mismos. Puede que intenten prestar tanta ayuda que su propia vida social o su rendimiento en el colegio se ven afectados. Algunos psicólogos hablan de esto como el efecto del “pequeño padre”, según el cual algunos hermanos acaban comportándose más como un adulto protector que como un niño. Puede evitar que esto suceda  no presionando demasiado a su niño de desarrollo normal para  que cuide, en casa o en la escuela, de su hijo con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento.
Los hermanos  también pueden hacerse muy  vulnerables  emocionalmente por causa de sus propios pensamientos. Es normal que haya una cierta rivalidad entre hermanos, incluso es un fenómeno adaptativo, en el sentido de que sirve de entrenamiento para aprender a resolver conflictos con terceros. Sin embargo, hermanos bienintencionados de niños con necesidades especiales pueden sentirse culpables con respecto a unos hermanos que “simplemente no pueden evitar ser  así”. Intente ayudar a su hijo a comprender que esos sentimientos son naturales y que lo verdaderamente importante es saber afrontarlos. Está bien, y es incluso normal, sentir resentimiento hacia  un hermano que acapara la atención de papá o mamá o al que parece exigírsele menos. Haga saber a su hijo que usted entiende esos sentimientos y que incluso los comparte a veces y que lo quiere tanto como lo querría en el caso de que todos sus pensamientos fueran amables y positivos. Deje claro que no está mal tener esas ideas siempre que no lo hagan comportarse de manera perjudicial o negativa.

Las mismas atención, actividad y disciplina
Una idea común de los hermanos  es que sus hermanos con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento reciben una atención desproporcionada por parte de los padres. Muy a menudo esto es así. No puede negarse que los niños con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento tienen necesidades especiales y pueden precisar una ayuda especial para conseguir hacer lo que los demás  niños  pueden hacer con facilidad. No obstante, hay varias estrategias  que puede poner en práctica para evitar que en los hermanos aparezcan el resentimiento y los sentimientos de postergación. En hogares con dos cónyuges, dividan y vencerán: divídanse de manera que puedan atender adecuadamente a dos chicos. En hogares mono parentales, solicitar la ayuda de parientes o amigos puede ayudarle a contar con más manos y le permitirá distribuir su tiempo de manera más flexible.


La disciplina es otra área  en la que puede resultar difícil ser equitativo con todos sus hijos. A veces, es necesario establecer normas y exigencias diferentes para su hijo con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento. Esto puede provocar fácilmente en los hermanos  el sentimiento de que a su hermano con necesidades especiales se le permite portarse mal con total impunidad. Hay dos estrategias para afrontar este problema. La primera es evaluar críticamente su forma de aplicar las normas disciplinarias. Puede que su hijo tenga razón y usted se lo esté poniendo más fácil a su hijo con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento. Revise las normas de casa para asegurarse de que las diferentes exigencias de disciplina entre hermanos son estrictamente necesarias. La segunda, cuando haya justificaciones razonables para las diferencias, explique la situación a su hijo de desarrollo normal. Un niño que comprende las razones de las diferencias no se reciente fácilmente con los padres y el hermano afectado.


Los padres como personas
El diagnóstico de trastorno del espectro autista es uno de los más difíciles con que se pueden enfrentar los padres. Quizás es porque sabemos tan poco sobre sus causas que muchos padres sienten instintivamente un cierto sentimiento de culpa. No es infrecuente que los padres se vean afectados por la depresión tras conocer el diagnóstico. Las relaciones matrimoniales se hacen difíciles, lo que resulta en una tasa de divorcios mayores a la normal entre las familias con niños con necesidades especiales. Por ello, es necesario que consideren no sólo las necesidades de sus hijos, sino también sus propias necesidades. Usted es la principal ayuda de su hijo con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento, y cuanto mejor se encuentre, más ayuda le podrá prestar.

Dedicar algún tiempo cada día, aunque sólo sean unos minutos antes de que los demás se levanten, a una actividad personal es una forma de cuidar de sí mismo. Conserve su propia identidad más allá del hecho de ser padre de un niño con necesidades especiales. Haga turnos con su cónyuge para salir una noche a la semana, lo que le permitirá airearse y mantenerse relacionado con sus amigos. Si no tiene pareja, intente que un canguro o un amigo cuiden a su niño una vez a la semana para que usted pueda dedicar un día a sus relaciones personales o a otros intereses personales.

Fuente: Grupo Integrame Morelia Michoacan

No hay comentarios:

Publicar un comentario