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lunes, 2 de febrero de 2015

La vuelta a la tortilla


IMPORTANTE: Cada persona es diferente, cada Aspi es diferente...
El Asperger no es una ENFERMEDAD
Una cosa que hay que tener muy clara, es que no se trata de una enfermedad, muchas veces se confunde y no es así, no se cura, se puede mejorar el rendimiento personal de cada individuo mediante terapias que le ayuden a desarrollar sus habilidades sociales, pero es algo con lo que van a convivir siempre, de ahí la importancia de que tanto ellos como el resto, seamos capaces de conocerlos y de aprender.
Nuestra principal finalidad es que consigamos “dar la vuelta a la tortilla”, que consigamos comprender su forma de pensar, su forma de ver la vida que tantas veces creemos tan diferente sin darnos cuenta que en esa diferencia está la verdadera riqueza de las personas, que no se les catalogue como “gente rara” y se les reconozcan todos los talentos que poseen

Los niños con este diagnóstico tienen severas y crónicas incapacidades en lo social, conductual y comunicacional. Cada niño no es igual, pero algunas de las características pueden ser:
-Socialmente torpe y difícil de manejar en su relación con otros niños y/o adultos. Ingenuo y crédulo
-A menudo sin conciencia de los sentimientos e intenciones de otros
-Con grandes dificultades para llevar y mantener el ritmo normal de una conversación Se altera fácilmente por cambios en rutinas y transiciones
-Literal en lenguaje y comprensión
-Muy sensible a sonidos fuertes, colores, luces, olores o sabores
-Fijación en un tema u objeto del que pueden llegar a ser auténticos expertos
Lorena. Mamá de un niño asperger.